5 de Julio de 1984
Mensaje del 5 de julio de 1984
Queridos hijos, hoy quiero deciros que debéis orar antes de comenzar cada trabajo, y terminarlo con una oración. Si lo hacéis así, Dios os bendecirá y bendecirá vuestros trabajos. En estos días habéis estado trabajando mucho y orando poco. Por eso, orad. En la oración encontraréis descanso. Gracias por haber respondido a mi llamada.